<?xml version='1.0' encoding='UTF-8'?><?xml-stylesheet href="http://www.blogger.com/styles/atom.css" type="text/css"?><feed xmlns='http://www.w3.org/2005/Atom' xmlns:openSearch='http://a9.com/-/spec/opensearchrss/1.0/' xmlns:georss='http://www.georss.org/georss' xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'><id>tag:blogger.com,1999:blog-15553475</id><updated>2011-04-21T11:25:26.927-07:00</updated><title type='text'>Tras las huellas del Negroni</title><subtitle type='html'></subtitle><link rel='http://schemas.google.com/g/2005#feed' type='application/atom+xml' href='http://huellasnegroni.blogspot.com/feeds/posts/default'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/15553475/posts/default?max-results=100'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://huellasnegroni.blogspot.com/'/><link rel='hub' href='http://pubsubhubbub.appspot.com/'/><author><name>guillermo piro</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><generator version='7.00' uri='http://www.blogger.com'>Blogger</generator><openSearch:totalResults>1</openSearch:totalResults><openSearch:startIndex>1</openSearch:startIndex><openSearch:itemsPerPage>100</openSearch:itemsPerPage><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-15553475.post-112438644593901162</id><published>2005-08-18T10:30:00.000-07:00</published><updated>2005-11-04T12:49:04.643-08:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;big&gt;&lt;b&gt;Ya casi no queda nada de los antiguos ritos de pasaje: los primeros tiradores, los primeros pantalones largos, la primera visita al casino; esas cosas ya no cuentan, carecen de peso. Pero hay un nuevo rito que se bebe en los bares y que implica el paso de la esclavitud dulzona del Mojito al Olimpo de los bebedores que prefieren el gusto amargo. El trago en cuesti&amp;oacute;n acaba de cumplir sus primeros 90 a&amp;ntilde;os y lleva el nombre de su creador, el conde Camillo Negroni. El lugar de nacimiento es Florencia, a mitad de los a&amp;ntilde;os 20, m&amp;aacute;s precisamente el Caf&amp;eacute; Casoni, lugar de reuni&amp;oacute;n de la aristocracia florentina. El barman, un tal Fosco Scarselli, que con la menos cantidad de palabras posible (los buenos barmans se reconocen as&amp;iacute;: hablan poco) preparaba "lo de siempre" al conde. Lo de siempre consiste en el Americano, la "bevanda" obligada para comenzar la noche, un simple cocktail compuesto de partes iguales de Vermouth (entonces era el Carpano o el Cinzano, porque el Martini todav&amp;iacute;a no hab&amp;iacute;a sido inventado) y Bitter (ese s&amp;iacute; que dura todav&amp;iacute;a y es irremplazable: el Campari). Despu&amp;eacute;s de muchos a&amp;ntilde;os con esa rutina la cosa termin&amp;oacute; con el Conde aburrido de ese l&amp;iacute;quido amarronado y demasiado delicado para un paladar viajero y pol&amp;iacute;glota como el suyo. Barman y conde se ponen a pensar y deciden agregarle al trago un poco de Gin, bebida que el conde hab&amp;iacute;a descubierto en sus viajes a Londres. Dada la sencillez de la receta deber&amp;iacute;a ser f&amp;aacute;cil encontrar un buen Negroni en cualquier sitio, pero no es as&amp;iacute;.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si para tomar la primera comuni&amp;oacute;n da lo mismo cualquier iglesia, para el primer Negroni no da lo mismo cualquier bar. Lo ideal ser&amp;iacute;a irse a Florencia y correr al Caf&amp;eacute; Rivoire, en Piazza della Signoria. All&amp;iacute; hay un barman que se llama Luca Picchi y que justamente acaba de publicar un libro sobre un tema que le importa mucho: Sulle tracce del Conte. La vera storia del cocktail Negroni. En Florencia, otro Negroni perfecto se puede tomar en el Caf&amp;eacute; Cibreo. Otros lugares de Italia donde se lo encuentra m&amp;aacute;s que potable es en el Harry?s Bar de Venecia, en el bar del Hotel d'Inghilterra de Roma, en el Gambrinus de N&amp;aacute;poles y en el Bar Basso de Mil&amp;aacute;n (all&amp;iacute; hay que rehusar la invitaci&amp;oacute;n de la casa a remplazar el gin por el vino espumante, una herej&amp;iacute;a que da origen al bien llamado Negroni sbagliato y que los responsables del local se vanaglorian de promover desde el a&amp;ntilde;o 1972).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La composici&amp;oacute;n del cocktail es m&amp;aacute;s que conocida (1/3 de London Dry Gin, 1/3 de Bitter Campari, 1/3 de Vermut Rosso) pero casi nadie parece darle mucha importancia al hielo, cristalino y transparente, que no debe ser mucho (uno o dos cubitos) y de factura reciente (nunca molido), de lo contrario est&amp;aacute; lleno de microfisuras que aceleran su derretimiento. Y lo cierto es que un Negroni aguado inspira tristeza, v&amp;eacute;rtigo y ganas de vomitar. Traduciendo, entonces: 1/3 de Gin, 1/3 de Campari, 1/3 de Martini Rosso. F&amp;aacute;cil. A eso hay que agregarle una rodaja de naranja (hay quienes gustan agregar un pedacito de c&amp;aacute;scara de lim&amp;oacute;n: lo toleramos, pero nada de pulpa, o matar&amp;iacute;a la armon&amp;iacute;a del drink). Esa es la receta oficial del IBA (International Bartenders Association). Lo ideal para evitar el derretimiento del hielo ser&amp;iacute;a que los ingredientes ya estuvieran fr&amp;iacute;os. El trago debe prepararse directamente en el vaso. Est&amp;aacute;n de m&amp;aacute;s la mezcladora y, naturalmente, el batido del trago no es recomendable. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si no es f&amp;aacute;cil tomar un buen Negroni en Florencia, en Buenos Aires es casi imposible. Para empezar se suele utilizar un gin nacional (Hiram Walker, vade retro), cuando la tr&amp;iacute;ada aceptable es una e indiscutible: Beefeater, y si no hay Beefeater, Bombay Sapphire. Y si no hay Bombay, Tanqueray. Y si no hay ninguna de las tres cosas, mandarse a mudar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En Buenos Aires pululan los barmans de mano blanda que ponen demasiado Gin (resultado: una bomba alcoh&amp;oacute;lica) o demasiado Martini (una melaza para neonatos, para tomar con biber&amp;oacute;n). Otros creen que el Martini Rosso puede ser remplazado por el Cinzano, que como la mano del rey Midas arruina todo lo que toca. Pero hay cosas peores. En el Caf&amp;eacute; de la Seda sirven un Negroni repugnante, que en vez de Gin lleva agua. Intomable el Negroni de Sullivan's, tan dulce (tanto Martini) que el bebedor tiene la impresi&amp;oacute;n de estar saboreando una sopa inglesa. Pero bien o mal en estos casos puede aducirse un error circunstancial, un barman mal dormido o con problemas familiares, vaya uno a saber. A la primera precisi&amp;oacute;n del cliente los barmans han sabido pedir disculpas y empezar de cero (otra cosa: un Negroni mal hecho es incorregible, hay que hacerlo de nuevo). Pero las palmas del peor Negroni jam&amp;aacute;s bebido en Buenos Aires se las lleva el Big Mamma, un local que intenta reproducir la experiencia "Deli" neoyorkina en el coraz&amp;oacute;n de Belgrano (eso dicen), pero que de la mano del barman lo que consigue es darle al sitio un aura m&amp;aacute;s bien pat&amp;eacute;tica e irakena. El sujeto en cuesti&amp;oacute;n jura y perjura que el Negroni se hace as&amp;iacute;: 1/3 de Beefeater, 1/3 de Campari y 1/3 de... jugo de naranja. Los hombres de m&amp;aacute;s de 30 a&amp;ntilde;os que usan bermudas y los barmans como &amp;eacute;ste deber&amp;iacute;an ser aislados en lazaretos para ser trasladados luego al desierto del Sahara.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si lo que se quiere es tomar un Negroni digno de un purista hay que recalar en Filo. Seg&amp;uacute;n los responsables del local las proporciones old style (1/3, 1/3, 1/3) quedaron obsoletas desde que el Campari que se consume en Argentina se importa de Brasil. El Campari brasile&amp;ntilde;o es levemente m&amp;aacute;s dulce que el italiano, por lo que o bien se anula h&amp;aacute;bilmente el dulzor con el incremento de los otros dos ingredientes, o bien se recurre a un touch maestro (los responsables han dado plena autorizaci&amp;oacute;n para que este secreto se divulgue): embeber previamente los trozos de hielo en whisky. Otro Negroni &amp;oacute;ptimo se puede tomar en Piola. O en Pinot (aunque all&amp;iacute; el Negroni es sujeto al batido. Nota bene: si la barman, Alejandra, est&amp;aacute; de franco, dar marcha atr&amp;aacute;s), o en Pink Gin (aunque all&amp;iacute; le pifian al vaso: demasiado chico).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Recomendaciones: antes de pedir el trago hablen dos palabras con el barman, cerci&amp;oacute;rense de lo que tiene pensado hacer. El vaso ideal se conoce con el nombre de Old Fashion (tambi&amp;eacute;n se lo llama Tumbler Basso), pero a falta de uno es aceptable cualquiera, mientras sea ancho y bajo. Jam&amp;aacute;s uno de trago largo. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y por supuesto est&amp;aacute; la compa&amp;ntilde;&amp;iacute;a ideal. Una mujer que siempre, inexplicablemente (lo s&amp;eacute; por experiencia), pesa menos que nosotros, toma el doble y se la banca el triple. Que sale del paso pagando los da&amp;ntilde;os y que por suerte sabe manejar.&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;b&gt;D&amp;oacute;nde tomarlo:&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;&lt;b&gt;Filo&lt;/b&gt;, San Mart&amp;iacute;n 975&lt;br /&gt;&lt;b&gt;Piola&lt;/b&gt;, Libertad 1078&lt;br /&gt;&lt;b&gt;Pinot&lt;/b&gt;, Mansilla 3802&lt;br /&gt;&lt;b&gt;Pink Gin&lt;/b&gt;, Riobamba 1173&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;b&gt;D&amp;oacute;nde no tomarlo:&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;&lt;b&gt;Caf&amp;eacute; de la Seda&lt;/b&gt;, Armenia 1820&lt;br /&gt;&lt;b&gt;Sullivan's&lt;/b&gt;, El Salvador 4919&lt;br /&gt;&lt;b&gt;Big Mamma&lt;/b&gt;, Juramento 2156&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;b&gt;La receta:&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;1/3 de London Gin Dry&lt;br /&gt;1/3 de Bitter Campari&lt;br /&gt;1/3 de Vemut Rosso&lt;br /&gt;1 rodaja de naranja&lt;br /&gt;Poco hielo&lt;br /&gt;Se prepara directamente en el vaso.&lt;br /&gt;Para un Negroni perfecto se aconseja&lt;br /&gt;utilizar los ingredientes ya fr&amp;iacute;os.&lt;/big&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/15553475-112438644593901162?l=huellasnegroni.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://huellasnegroni.blogspot.com/feeds/112438644593901162/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=15553475&amp;postID=112438644593901162' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/15553475/posts/default/112438644593901162'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/15553475/posts/default/112438644593901162'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://huellasnegroni.blogspot.com/2005/08/ya-casi-no-queda-nada-de-los-antiguos.html' title=''/><author><name>guillermo piro</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry></feed>
